El delegado de Cultura en su reciente visita a Baza indicó, como lo hemos hecho asociaciones y la ciudadanía en general, que la estructura elegida para cubrir los baños rompe con todo lo que hay alrededor, una desagradable actuación permitida solo a la administración. Pues bien, es el momento de recordarle a dicho señor que esta asociación se opuso por escrito a esta intervención antes de iniciarse las obras y en diciembre de 2005 en la reunión que mantuvimos con José Antonio Pérez Tapias, delegado provincial en ese momento.
 
            En varias ocasiones antes de comenzar los trabajos denunciamos que esta actuación iba a convertirse en uno de los mejores ejemplos de cómo no intervenir un Monumento Nacional que para colmo de los colmos sufragado con dinero público. Un cubo con un diseño que distorsiona de forma brutal dentro de un barrio de arquitectura tradicional, una intervención nada respetuosa con el Conjunto Histórico protegido. Para mas información ver nuestros artículos: “Los baños árabes de Baza. ¿El rey chico bastetano?”, publicado en la revista Norte la segunda quincena de mayo de 2005 y “Una caja de zapatos sobre los baños árabes”, publicado en diversos periódicos provinciales y nacionales.

 
            La solución ya la proponíamos en los artículos mencionados anteriormente, el tratamiento de las fachadas de forma tradicional, que fue lo que prometió la Delegación Provincial de Cultura en un primer momento. Como ya están levantados muros habría que revestirlos de nuevo, no es costoso. En esta intervención se habrían de tener en cuenta dos aspectos fundamentales:
 
  1. Paredes. Tratar los muros como si de una casa tradicional se tratase con sus ventanas y puerta de carpintería en color marrón oscuro (aunque estén cegadas) y rejas tradicionales distribuidas de forma irregular siguiendo una disposición más o menos similar a lo que había. La fachada podría cubrirse con ladrillo  en las esquinas y recercando los vanos de las ventanas y puerta de acceso, armonizando con la iglesia de Santiago (torre) y con la fachada principal del hospital. Se podría reutilizar ladrillos de edificios demolidos para aportarle más autenticidad.
  2. Alero. Se debería colocar un alero tradicional (aunque sólo tenga función estética) de ladrillo o madera, siguiendo los modelos más comunes del barrio.
 
En el fondo este revestimiento que sugerimos sería seguir con la tipología que tenían las paredes (mudéjar con ladrillos) y los aleros de las casas allí existentes (fotografía nº 1). Nuestra propuesta quedaría más o menos como pueden apreciar ustedes en las fachadas de la casas de los baños del Bañuelo de Granada (fotografía nº 2).

 
Aprovechamos las circunstancias para animar a los habitantes del barrio de Santiago a que luchen por tener unos baños con un aspecto externo digno y si ven adecuada nuestra propuesta se movilicen de la forma que vean adecuada, por ejemplo, recogiendo firmas para modificar las fachadas. Nosotros firmaremos los primeros.