El Seminario de Baza v su restauración

Como ya comunicamos en la segunda quincena de octubre de 2005 en prensa, estamos denunciando un atentado patrimonial, no a los propietarios del inmueble.

El miércoles 29 de abril se anunciaba en el periódico La Opinión de Granada que Cultura solicitaba la recuperación del estado original de la fachada del seminario de la "Purísima Concepción" (S. XVIII) tras las nefastas obras que lo han alterado.

En primer lugar señalar que la fachada de dicho inmueble era de tipología mudéjar con encintados de ladrillo "en su color" (encalados en el último tercio del siglo XX y repintados en la década de los noventa) y que el patio contaba con pilares y arcos de ladrillo a la vista, aunque ahora el arquitecto que ha efectuado la nefastas intervenciones (lo ha tapado todo) trate de convencer a Cultura y a los bastetanos de que no era así. Las evidencias son claras y las fotos de particulares, del PGOU (2004) y las publicadas en libros demuestran que dicho señor quiere que veamos negro lo que es blanco. Ha hecho lo que le ha dado la gana. ¿Pero de dónde se saca que el ladrillo de la fachada es de los años noventa del siglo XX?. Debería haberse documentado previamente antes de hacer tan desafortunadas declaraciones, debería haber mirado el PGOU y fotos antiguas de principios o mediados del siglo XX, por ejemplo la página 84 del Tomo II "Alcaldes Bastetanos del siglo XX". ¿Cómo puede afirmar que los pilares y arcadas del patio no eran de ladrillo cuando en todas las fotografías modernas y antiguas se ve claramente?. Para cualquier aclaración véanse fotos del PGOU y antiguas, por ejemplo la situada en la página 150 del libro mencionado anteriormente (Tomo III). Si este arquitecto se reafirma en sus declaraciones y en datar la reja del siglo XX le aconsejamos que vaya a un oculista y que se matricule en el primer curso de Historia del Arte. Parece que no quedan aquí las desdichadas actuaciones sobre el seminario. A nuestra asociación ya llegado información (aún sin confirmar) de que se ha alterado brutalmente la antigua escalera, se han eliminado todas las puertas de valor del edificio (tenemos fotos de algunas) y las vigas de madera a la vista de muchas o todas las techumbres de las dependencias han sido sustituidas por otras de hierro. ¿Habrá solicitado autorización a Cultura para dichas intervenciones?. Teniendo en cuenta lo visto, "va a ser que no".

Todo esto se hubiera podido evitar. Tan sólo era necesario un poco de interés, pero éste ha brillado por su ausencia. Les recordamos que esta asociación ha solicitado control antes de que se iniciasen las obras para intentar impedirlo, no sólo al obispado (3-1-2002) sino a Cultura en numerosísimas ocasiones, la primera de ellas 2-2-2002. Aunque el señor obispo se queja de que hemos realizado quince comunicados a Cultura (20-8-2003, 26-2-2004,16-2-2005…) de nada han valido, pues a pesar de nuestras peticiones se han realizado actuaciones que han alterado enormemente el inmueble. Esto es el pan nuestro de cada día, nuestra ciudad se inunda de obras ilegales e inadecuadas (tejas, carpinterías. . .) a pesar de pedir control a Cultura hasta la saciedad.

 

Para no olvidar:

1.   Valor de la fachada. El catálogo del PGOU (2004) específica claramente el valor de la fachada del seminario, de sus encintados de ladrillo: "fajas de ladrillo visto con un resultado de gran valor", "fachada muy elaborada", "ejemplar del estilo residencial de tipo mudéjar…."

2.   Avisos para intentar evitar la alteración del edificio al Obispado antes de iniciarse las obras. El 3 de enero de 2002 le pedíamos por escrito al obispado que en la rehabilitación del inmueble se respetasen al máximo los valores del mismo y se dejase la "fachada como estaba con encintados de ladrillos en su color" (punto 1.5. de la carta enviada a dicha institución).

3.   Comunicaciones para intentar evitar la alteración del edificio a Cultura antes de iniciarse las obras. El 2 de febrero de 2002 se le pedía a Cultura textualmente el "respeto de la fachada del edificio. Ésta, según las fotos antiguas tenían los ladrillos en su color y su restauración debería ir en ese sentido".

4.  Junto a estas advertencias recordar las numerosas peticiones de control a Cultura antes de iniciarse las obras y durante el proceso de las mismas, según el obispo quince comunicados (20-8-2003,26-2-2004…).

5.   A pesar de las muchas peticiones el control ha brillado por su ausencia.

6.  Artículo enviado a revistas locales denunciando que se estaba mutilando la fachada en octubre del 2005.

7.  Asimismo solicitamos ayuda al Defensor Pueblo Andaluz (6-10-2005) y Ministerio de Cultura (7-10-2005)

Pie de foto n° 1. Fachada. No hay lugar ha dudas. La fachada, de tipología mudejar con ladrillos en su color, fue blanqueada en los años sesenta o setenta y a mediados de los años noventa sus ladrillos fueron repintados.

Pie de foto n° 2. Patio. El patio siempre fue de ladrillo a la vista, desconociendo cuando se refoscaron algunos de los pilares de planta baja y cuando se realizó el blanqueado general del mismo. Desde aquí solicitar al arquitecto que ha hecho el proyecto que deje el ladrillo en su color y se lo alabaremos públicamente. Así se lo hemos pedido al Obispado y a Cultura.

PETICIÓN AL OBISPADO Y AL ARQUITECTO: QUE SE RECUPERE EL COLOR LADRILLO DEL PATIO

Nadie el perfecto y todos cometemos errores pero lo importante es reconocerlo y compensar por ellos. Por ese motivo aprovechamos este escrito para pedirle al obispado y al arquitecto que en las intervenciones del patio para devolverle su imagen original se recupere el ladrillo en su color, tanto el de pilares (incluidos lo refoscados en periodos posteriores a su construcción) como en los arcos.

A todos, bastetanos y visitantes, nos gustaría disfrutar de un patio con pilares y arcadas con su imagen original. Recordar que rectificar es de sabios. Este espacio bien intervenido podría formar parte de una ruta cultural sobre patios bastetanos que esta asociación ha propuesto y seguirá desarrollando. Señor obispo, si le interesa nuestro patrimonio, pida que el patio recupere su imagen original con el ladrillo en su color. Sabremos reconocérselo públicamente.