LA CASA DE DON JOSÉ SÁNCHEZ MORALES

 
LA CASA DE DON JOSÉ SÁNCHEZ MORALES, OTRO INMUEBLE IMPORTANTE CATALOGADO EN PROCESO DE RUINA
    Siguiendo nuestra tónica de difundir el patrimonio bastetano, realizar propuestas de recuperación que se estén llevando en otros Conjuntos Históricos protegidos y denunciar el proceso de ruina y desaparición al que está llegando una parte destacada de nuestro patrimonio, presentamos hoy un artículo de difusión y denuncia sobre la ruina a en la que se encuentra la casa principal del señor José Sánchez Morales, catalogada en el PERICH de 1989como casa-palacio adaptada a casa de vecinos, nuevamente catalogada en el P.G.O.U. de 2010 como edificio de Valor Tipológico. Nos referimos a la vivienda número 3 del callejón de Trillo, inmueble situado en la confluencia formada por dicha calle, la de Luis Magaña y la plaza Nueva (plaza de Abastos).
    Hace ya casi diez años la asociación “Baza Histórica” propuso a la Oficina de Rehabilitación de Baza, a la Delegación provincial de Cultura y al ayuntamiento que mediaran para que la casa fuese comprada por EPSA y fuese una de las que entrase en el Plan de Rehabilitación. La delegación nos contestó, con fecha de 30 de marzo de 2005, que veía correcta nuestra propuesta y que había enviado a la Oficina del Área de Rehabilitación Concertada un comunicado señalándoles que dicho edificio (ver anexo) posee valores patrimoniales suficientes para que esta oficina pusiera su empeño en él. La carta la firmaba doña Eva Ramírez Rodríguez, Jefa del Departamento de Protección del Patrimonio Histórico de Granada. Han pasado ocho años, no se ha hecho nada y el estado del inmueble es alarmante, especialmente en la parte que asoma a la plaza Nueva por la caída de cubiertas y aleros…
 Caída de cubiertas en 2004
 Parte de la cubierta de este importante edificio del primer tercio del siglo XIX, la que da a la plaza, comenzó a desplomare alrededor de 2004 como pueden ustedes apreciar en las siguientes imágenes y desde  hace cinco o seis años el alero asomado a la mencionada plaza (que aún no ha desaparecido) amenaza con desplomarse próximamente, quizás este próximo invierno, pudiendo provocar daños graves no sólo al inmueble sino a personas.
 
 
    Este edificio, como cualquiera de los catalogados por su valor especial, debería ser de los escogidos para los planes de recuperación de viviendas. Esta asociación propuso licencias de obras gratuitas, impuestos más bajos los primeros años, subvenciones, inclusión del inmueble en programas especiales de recuperación y la adquisición de la casa por parte de la Junta en varias ocasiones.
Caída de cubiertas en 2005-2006
   Han pasado más de tres legislaturas desde que comenzó la ruina del inmueble y no se ha hecho nada. La Ley del Patrimonio obliga al municipio a actuar si no lo hacen los dueños. Desde aquí, volver a pedir a nuestro ayuntamiento que haga cumplir la Ley y evite más destrucción, que coloque unas chapas cubiertas. Es el momento de actuar. Tras las obras realizadas hace seis o siete años gran parte de la cubierta que asoma a la plaza Nueva carece de tejas, por lo que el agua entra a raudales en el edificio cada vez que llueve. La situación de la segunda planta y del patio de dantesca.
 
 
La casa de José Sánchez Morales
    José Sánchez Morales era uno de los hijos mayores del regidor de origen oscense Julián Sánchez Morales y de la bastetana Ana de Sola y Aparicio. Pertenecía al grupo de las estirpes emergentes en la política y sociedad del último tercio del siglo XVIII y primera mitad del XIX dedicadas a la abogacía y que disfrutaban además de las tradicionales fuentes de ingresos como eran las rentas de sus propiedades urbanas y rusticas en las altiplanicies granadinas. Al igual que su padre, ocupó relevantes cargos en el cabildo de la ciudad: regidor, alcalde.
    Tras la muerte del patriarca el 15 de octubre de 1816, José se dedicó a la administración del patrimonio familiar al ser instruido por su progenitor para tal fin, por su “celo, inteligencia y fidelidad”. Tal era la confianza de Ana de Sola tenía puesta en su hijo que lo alababa constantemente, afirmando recibir “pruebas, tanto de su respeto y amor filial como del cuidado, vigilancia y pericia que ha empleado para la conservación del caudal” familiar repartido por Huéscar, Castril, Castillejar, Puebla de Don Fadrique y Baza. En 1856 se le concedió la condecoración de Gentil Hombre de Cámara de su Majestad.
    En 1818, una vez independizado, no poseyendo ingresos suficientes y necesitando disponer de la hijuela, o parte de la herencia paterna, para poder subsistir con la dignidad y decencia de su rango, solicitó a su madre y a la Real Chancillería de Granada la entrega de los bienes legados.
    El 21 de junio de ese mismo año, siendo regidor, casó con doña Manuela Muñiz y Boubier, natural de Madrid, hija del teniente coronel Ignacio Muñiz de Ceuta e Inés Boubier de Valencia, mujer en segundas nupcias de Domingo Dueñas y Castro de Huéscar, oidor de las Real Chancillería de Granada. En el testamento común declaran poseer los cónyuges un patrimonio de 715.107 reales.  El matrimonio tuvo seis hijos, cinco mujeres y un varón, entroncando todos ellos con la élite bastetana del siglo XIX.
La fachada principal
    Realizaremos hoy una descripción de la fachada principal, dejando para un próximo artículo el magnífico patio, cuyo estado de conservación es caótico. La fachada que mira a la plaza Nueva se distribuye espacialmente en tres cuerpos y tres calles con cierto toque de distinción y pretensiones señoriales, limitando la ornamentación a los recercos de puertas, balcones y ventanas con molduras planas y rectas y molduras de orejetas, muchas de las cuales están cayendo a la plaza. Dos impostas refajadas delimitan las distintas plantas, elemento clasicista que contribuye a ordenar visualmente la fachada.
    La planta baja presenta una triple portada enmarcando todos sus vanos con molduras de orejas de escaso desarrollo, posiblemente siguiendo las utilizadas en la casa del abad Damián Espinosa de los Monteros en el Arco de la Magdalena. Como eje de la planta baja la portada central, más ancha y alta que las laterales situadas a ambos lados. Las puertas laterales son más bajas y están claramente subordinadas a la principal y su objetivo debió ser el de habilitar locales comerciales independientes en la plaza más importante del comercio bastetano desde mediados del siglo XVIII.
    Sobre la triple portada, en la planta noble, tres amplios balcones de saliente voladizo con repisas de perfil de cornisa clásica de orden dórico sobre plataformas apoyadas en sencillas y bellas ménsulas que traen al recuerdo las utilizadas en la casa Rodil (1800) y palacio de los marqueses de Cadimo (1802). Las soleras de los balcones suelen estar cubiertas con los materiales que están cayendo de la fachada: recerco de yeso. Todo el énfasis se reserva para la tímida rejería y el recerco de los vanos de los balcones por molduras planas los laterales y placas de orejetas el balcón central. La rejería es de trazado simple.
    El segundo piso nos presenta ventanas recercadas por molduras planas. Corona el edificio un alero de gran vuelo (desaparecido en gran parte) y de dobles canecillos horizontales de madera, reforzados por un jabalcón de hierro en la esquina con el callejón de Trillo, al igual que otros ejemplos de fechas aproximadas en la capital del Reino. Si no se actúa rápido el resto de alero caerá pronto.
 ANEXO
 
 
2016-11-14T17:06:08+00:00 14 octubre 2013|Noticias|