SIGUE LA RUINA DE LA CASA DEL TESORERO FRANCISCO JAVIER PARREÑO (S.XVIII), SITUADA EN LA PLAZA DE LA CRUZ VERDE

 OTRO MONUMENTO BASTETANO EN PELIGRO DE DESAPARICIÓN.  Año 2017 (I). Mayo

· Las fachadas presentan un estado deplorable: mal intervenidas, con grietas y con los aleros en estado alarmante.

· Junta y Ayuntamiento (dirigidas por el PSOE) están incumpliendo la Ley del Patrimonio. La ley les obliga a ejecutar las obras (de oficio) en un edificio catalogado en una población declarada BIC.

 

    Siguiendo nuestra tónica de denunciar los atropellos contra el patrimonio bastetano, difundir los valores del mismo y realizar propuestas de recuperación que se están llevando en otros Conjuntos Históricos protegidos, presentamos hoy un artículo de denuncia y difusión sobre la ruina a la que está llegando la casa del tesorero Francisco Javier Parreño, inmueble situado en la confluencia de la plaza de de la Cruz Verde y el callejón del Barco. El PGOU (2009) aseguraba que estaba muy deteriorado, necesitando una intervención de restauración urgente. Proponiendo dicho PLAN un uso público. Han pasado ocho años y el PSOE no ha hecho nada.

    En numerosas ocasiones (a lo largo de las dos últimas décadas) la asociación “Baza Histórica” y la “Mesa por el Patrimonio”, integrada por esta asociación y los partidos PP, IU, PA, Ciudadanos y Podemos, está solicitando al Ayuntamiento de Baza, y a la Delegación Provincial de Cultura, que se aplique la Ley sobre los edificios catalogados cuyos dueños los han abandonado o no les están haciendo las obras oportunas de mantenimiento.

 

  1. El deterioro constante de las cubiertas y las fachadas, incluidos los aleros

    Son tres los puntos principales de la ruina de este edificio: cubiertas (en estado ruinoso), fachadas (incluidos los aleros), patio, escalera y dependencias en general. Igualmente están en pésimo estado de conservación la mayoría de las carpinterías. Hoy nos centraremos solo en las cubiertas y en la fachada.

   Lo más necesario, y urgente, es la colocación de una cubierta nueva. Muchas de las dependencias de la última planta están apuntaladas antes la amenaza de desplome desde hace bastantes años. Las techumbres se recalan cada vez que llueve, los aleros se encuentran un estado agónico y las fachadas presentan un aspecto lamentable. En próximos artículos procuraremos presentar fotografías reveladoras sobre las cubiertas de esta casa nobiliaria. ¿Dónde están las obras de consolidación de los tejados que marca la Ley (necesita una cubierta nueva)?, ¿dónde la recuperación de sus fachadas y aleros?, ¿dónde la recuperación de las carpinterías?…

 

 

 

Los aleros, desplomándose

      Los aleros de cuarto de bocel de la fachada principal están agrietándose, deteriorándose constantemente. Rezuman humedad por todos los puntos cardinales. Ya se han parcheado en varias ocasiones pero su estado sigue siendo caótico pues se recalan cada vez que llueve. El problema principal sigue, no se ha reparado de forma adecuada el tejado que los cubre y el agua entra cada vez que llueve. Las maderas en los que se apoyan los aleros se están pudriendo tras décadas de recalos constantes… Dentro de poco podrían desplomarse.

    Observen detalladamente cómo está desmoronándose el magnífico alero barroco de esta casa señorial, uno de los mejores de la ciudad. En algunos puntos, como en el que pueden apreciar, está desapareciendo, agrietándose, a punto de desplomarse…

  Han pasado cinco legislaturas desde que la casa fue abandona y no se ha hecho nada, por ello el proceso de ruina es galopante. El Ayuntamiento, según marca el PGOU de Baza, debe pedir a los propietarios que ejecuten las obras necesarias y si éstos no las realizan de inmediato debe ordenar la ejecución subsidiaria de las obras de conservación. Recordar que numerosos consistorios obligan a colocar chapas metálicas sobre las cubiertas de los edificios catalogados que tienen problemas de filtraciones de agua. Aquí sigue entrando el agua cada vez que llueve. La propietaria del inmueble, una inmobiliaria, muy vinculada a nuestro consistorio, sigue sin tener el edificio como marca la Ley.

     Veamos el alero desde un extremo a otro. El flanco de poniente está a punto de desplomarse. Aunque se ha reparcheado varias veces, el agua entra cada vez que llueve… Su situación es alarmante. Su estructura de madera esta pudriéndose año tras año.

     La parte central del alero de cuarto de bocel presenta los mismos problemas, rezuma agua, está agrietado, su estructura se está pudriendo…

Por último aprecien el tramo de levante, en las mismas circunstancias, ruina inmediata.

 

    Este edificio, como cualquiera de los catalogados por su valor especial, debería ser de los escogidos para los planes de recuperación de viviendas, deberían ser de los más beneficiados. Esta asociación ha propuesto, durante dos décadas, que las construcciones relevantes, caso de este palacio, sean escogidas como sedes oficiales de cualquier organismo, local o autonómico, facilitándole todo lo posible su restauración (licencias de obras gratuitas, impuestos más bajos los primeros años, subvenciones, inclusión en programas especiales de recuperación). Esto es lo mismo que pide el PGOU.

    En último lugar aprecien las magnificas carpinterías del siglo XVIII, quemándose por el sol por no protegerse desde hace más de dos décadas, tema sobre el que profundizaremos en un próximo artículo…

 

 

    Hace pocos años los representantes de la “Mesa por el Patrimonio” visitamos este inmueble para proponerlo como sede pública y apreciamos el estado tan lamentable en el que se encuentra este edificio propuesto por la Junta como BIC. Nos centraremos hoy en su fachada principal.

 

2. La casa del tesorero Francisco Javier Parreño

  La casa del tesorero Francisco Javier Parreño es un edificio singular de mediados del siglo XVIII propuesto para ser declarado Bien de Interés Cultural (B.I.C.) a nivel andaluz por sus valores arquitectónicos, entre los que destaca el patio, la escalera y su fachada con balconada en esquina y alero de cuarto de bocel.

 

Francisco Javier Parreño, de canónigo a tesorero de la abadía de Baza

    Francisco Javier Parreño, nacido en la villa de Quintanar del Rey (Cuenca), debió educarse en un ambiente eminentemente religioso, recibiendo de sus progenitores unas sólidas creencias que habrían de tener un peso importante en su vida y en la de sus allegados, pues los tres integrantes masculinos de la familia Parreño que se acercaron e instalaron en nuestra ciudad acabaron desempeñando distintos cargos eclesiásticos.

    Por Real Cédula de 21 de junio de 1735, con 38 años, le fue concedida la plaza de racionero de la iglesia colegial bastetana, cargo que ocupó durante diecisiete años. Según Magaña sus méritos a lo largo de este primer periodo fueron tan sobresalientes que, en 1753, fue elegido tesorero de la abadía, cargo que desempeñó hasta su muerte. Es este aspecto es importante resaltar que las más altas jerarquías de la iglesia, aparte del abad, eran el deán, el chantre y el tesorero. El primero llevaba la dirección del cabildo, el segundo la del coro y el último la administración. 

    Como ilustrado estuvo muy preocupado por la educación, fundando, con su patrimonio, dos escuelas de educación primaria y financiando dos becas en el seminario bastetano para la formación religiosa de aspirantes sin ingresos. Para más información leer el artículo “La casa del tesorero Francisco Javier Parreño”. Péndulo nº 13, año 2012, obra de un integrante de la asociación “Baza Histórica”.

 

Fachada principal

    Se asoma a la plaza y se estructura en dos cuerpos y tres calles verticales, subrayando levemente el eje central con la portada de acceso de cantería (hoy encalada). Esta fachada destaca por un muro liso y huecos recortados netamente sobre el mismo, sin enmarcar. Como la mayoría de los edificios de tipología tradicional de este periodo carece de impostas que enfatizasen la división del inmueble en pisos y la ornamentación se reduce a su magnífico balconaje y al alero de cuarto de bocel de influencia levantina, junto a una buena labor de carpintería.

   La esquina del edificio esta reforzada con sillares en la planta baja y ladrillo visto (hoy encalado) dispuesto a tizón en la planta principal, siguiendo los procedimientos habituales en la zona murciana, formato utilizado en distintas construcciones civiles a partir de la década de los sesenta en la placeta de la Magdalena y en las calles de la Alhóndiga y del Cáliz.

 

 

    De las tres calles, la central es la más destacada al crear en ella un hueco mayor en la planta baja, con holgura suficiente para abrir una portada plana, a ras del muro, en arco escarzano, construida en piedra, un material noble que aporta un toque de distinción a la fachada principal del edificio, siguiendo un diseño muy sencillo y repetitivo a lo largo de toda la Edad Moderna, portada que debería recuperarse en su color, la piedra a la vista.

    Posee una puerta tradicional de dos hojas verticales de madera, disponiendo en una de ellas, la de la derecha, de otra menor recortada en su interior por la que se efectuaba normalmente el paso de las personas, abriéndose completamente para el acceso de carros y animales. Están tachonadas con clavos formados por placas romboidales recortadas en cuatro pétalos y botón central, aunque no se están presentes las tradicionales alguazas en los ángulos. 

 

    Mención aparte, por su belleza e interés, merece el balcón de esquina, uno de los elementos más destacados de la fachada y uno de los mejores trabajos de hierro forjado de la localidad. No sólo es un elemento funcional sino decorativo, un signo de distinción, demostrando cierto status, exteriorizando una jerarquía social. Es como si la categoría del comitente y del inmueble estuviese marcada, en gran parte, por su presencia. Así lo reconocía el comitente en 1768, al hablar de su casa, señalando su costoso y vistoso balcón, siendo uno de los mejores de la ciudad, un recurso efectista que anima la imagen externa del inmueble y que hace destacar edificio sobre el resto del caserío cercano, convirtiéndose en un palco privilegiado donde toda la familia Parreño podía contemplar determinadas celebraciones.

 

   La gran balconada, ocupando casi toda la longitud de la fachada principal y el inicio de la lateral, posee una marcada intencionalidad escenográfica al acoger en ella dos de los tres vanos de la planta noble, evocándonos los balcones corridos destinados a alocuciones públicas, caso del principal de la ciudad, el del cabildo en la plaza Mayor, y siguiendo en su desarrollo en esquina el modelo de la casa nº 1 de la plaza de Santo Domingo. De esta forma se potencia la representatividad de su comitente, uno de los hombres más relevantes a nivel religioso de la urbe, el tesorero de la abadía bastetana. Es conocido que hasta el inicio del Neoclasicismo se prolongó la utilización del balcón corrido, el cual había alcanzado un alto valor social como lugar destacado desde donde se observaban los espectáculos, fiestas y procesiones.

 

    Desconocemos si el balcón fue encargado expresamente para la casa a un maestro herrero o fue una pieza de acarreo, reutilizada de construcciones religiosas, comprada por el comitente. No era habitual que en Baza un señor gastase una cantidad importante en una obra de forja como ésta para una residencia particular. Era costumbre en nuestra ciudad vender cualquier tipo de objetos (patrimonio mueble…) tras la remodelación de un edificio religioso, con ello se obtenían unos ingresos que servían, en muchas ocasiones, para sufragar parte del costo de las obras. En este sentido tenemos que señalar que la construcción de la casa coincide con un periodo de gran renovación de la iglesia colegial, dónde Parreño era tesorero.

 

    Remata la fachada un alero de cuarto de bocel de gran vuelo, dando la impresión de flotar en el aire. El objetivo de este tipo de cornisa es vigorizar la fachada, aportándole volumen, claroscuro, movimiento y cierto encanto a la misma, desafiando audazmente con su diseño el convencionalismo y la gravedad. Si nos encontramos ante una obra de los años cincuenta estaríamos ante el primer alero de esta tipología en la ciudad, siendo a partir de este momento cuando empieza a constituir un elemento ornamental destacado en la arquitectura civil bastetana, señalando como ejemplos posteriores varias casas señoriales situadas en la plaza Mayor, placeta de la Magdalena y calle de los Dolores. Aparte de la fachada el edificio destaca por su patio y escalera.

          
                                                

 

    

  1. El Defensor del Pueblo Andaluz en los últimos diez años 

   Llevamos más de una década reclamando, la recuperación de éste y otros edificios, ante el Defensor. Hasta el momento no ha servido para nada. Si esta institución actuase conforme a la Ley y denunciando públicamente, la situación cambiaría… Hace dos meses una ciudadana denunciaba en prensa que el Defensor “les baila el agua” al PSOE pues no denuncia lo que está sucediendo a pesar de tener abiertos varios expedientes abiertos… La realidad es mucho más dura y los hechos lo demuestran… Juzguen ustedes. Los bastetanos nos evitaríamos tener que enviarle escritos al Defensor (año tras año) si éste denunciara (como hizo su antecesor) lo que está pasando. ¿Creen que encontraran información sobre la ruina de este monumento local y el incumplimiento de la Ley en la Memoria de 2017? El Ayuntamiento, viendo que tienen carta libre, sigue sin aplicar la Ley del Patrimonio, ejecutar las obras de emergencia…

Si la oficina del Defensor actuara de forma clara y tajante nos evitaríamos tener que reclamar año tras año. Por ello podemos afirmar que en Baza, en Andalucía, el PSOE no cumple la Ley del Patrimonio. Lo que está pasando es indignante.

 

  1.  Propuestas de la asociación “Baza Histórica”

Nuestra asociación ha solicitado, tanto al Ayuntamiento como a Cultura y al Defensor:

  • Estudio urgente y gratuito de intervención.Es necesario sustituir toda la cubierta e intervenir urgentemente el patio, fachada y las carpinterías. Unos técnicos valorarán de forma adecuada la intervención necesaria y urgente a realizar.
  • Proyecto gratuito por parte de la administración.
  • Subvenciones públicas para recuperar las fachadas y los aleros.Los propietarios (Grupo Inmobiliario Molina y Gómez, S. L.) pondrían una nueva cubierta y restaurarían las carpinterías del inmueble.
  • Supresión de costes de licenciasy demás trabas burocráticas municipales y de la Junta para que se pueda recuperar fácilmente.
  • Obras de oficio por parte del Ayuntamiento,si no lo hace los propietarios en pocos días, tal y como marca la Ley. Son casi dos décadas pidiendo la aplicación de la Ley del Patrimonio.
2017-05-18T22:02:45+00:00 18 mayo 2017|Edificios catalogados en ruinas, Noticias|