La rehabilitación de edificios históricos para destinarlos a uso público y/o oficial es una de las directrices fundamentales que recoge la Carta de Venecia sobre conservación y restauración de monumentos y de Conjuntos Históricos (1964) en sus artículos 3, 5 y 7, la Carta de Machu-Pichu (1977) y el Acuerdo de Granada de 1985, ratificado por España en 1989.
 
Una de las mejores formas para salvaguardar el patrimonio bastetano, sobre el que pesan serias amenazas de desaparición, es dotarlo de una función pública y/o oficial que permita su adecuado mantenimiento de cara al futuro, al tiempo que su uso público garantiza la contemplación y disfrute de la ciudadanía, de aquellos a quienes realmente nos pertenecen.
 
      Aunque en esta política cultural dirigida a la conservación y preservación del patrimonio histórico deberían colaborar las diferentes administraciones públicas (Consejerías de Cultura, Turismo, Obras Públicas, Diputación…), el punto de arranque ha de partir del municipio, del partido político en el poder, el PSOE, especialmente del alcalde, llamado a la conservación y preservación del Patrimonio Histórico, no sólo en su calidad de propietario de bienes sino como el eslabón más importante de la cadena de agentes involucrados en la tarea. Así lo contempla el PGOU.
 
Los ayuntamientos tienen una importante labor con función planificadora en materia de protección patrimonial, demostrando con sus actuaciones no sólo concienciación ciudadana, orgullo y respeto hacia el patrimonio local sino presentando alternativas de creación de riqueza mediante la dinamización del patrimonio histórico cara el creciente turismo cultural.
 
Mientras numerosas ciudades rehabilitan inmuebles para usos públicos nuestro consistorio va a contracorriente en las últimas décadas, levantando edificios de nueva planta como el anunciado para la biblioteca y sede de la UDED y ahora el Centro de Bienestar Social (Centro de Servicios Sociales), perdiendo numerosas oportunidades de recuperar magníficos construcciones antiguas como sedes públicas. Para más información les remitimos a nuestra página Web (bazahistórica.net) y los artículos anteriores relacionados con este tema.
 
Los edificios histórico-artísticos bastearnos catalogados deberían convertirse en sedes de organismos públicos a nivel educativo (Guarderías, Escuela de Idiomas, Escuela de Música, UNED…), socio-sanitario (consultorio médico, centro de salud, unidad de estancia diurna…), hostelero (parador nacional, hoteles …), cultural (centro de exposiciones, centro cultura, museos, archivos, centro de interpretación de la abadía de Baza o de algún estilo artístico del Altiplano o la comarca…) y administrativo (agencia tributaria…), aportando una buena salida con su nueva utilización, dado que a su valor intrínseco como inmuebles histórico-artísticos se une su alto valor representativo como sedes.
 
Mientras los ayuntamientos de Guadix, Vélez Rubio y Baeza han recuperado edificios catalogados para usos públicos, el de Baza le da la espalda a su patrimonio y levanta su biblioteca de nueva planta
 
            Los ayuntamientos de Guadix en Granada, Vélez Rubio en Almería y Baeza en Jaén, como hacen la mayoría de las poblaciones declaradas BIC como Baza, están reutilizando edificios históricos como sedes públicas. Como ejemplo vean ustedes en esta fotografía las sedes de sus biblioteca. El colmo de los colmos es que estas tres ciudades, de igual o menor tamaño que Baza, tienen la mayoría de su patrimonio en buen estado a diferencia de nuestra población que tiene alrededor de un tercio de sus edificios catalogados en ruinas.