Monumentos mal catalogados: la iglesia de los Dolores y palacio episcopal, un conjunto monumental unido por la historia que debería catalogarse de forma conjunta

 

Acaba de presentarse el definitivo P.G.O.U. con una normativa y catálogo del Conjunto Histórico con numerosos errores a pesar de haber sido comunicados año tras año al Equipo Redactor y a la Delegación Provincial de Cultura, errores en la localización de edificios (nombres de plazas y calles distintos a los reales), inmuebles mal catalogados interna y externamente y una “normativa estética” poco rigurosa en comparación con la de otras ciudades de tamaño similar en toda Andalucía (sevillanas, cordobesas, granadinas, malagueñas, jienenses). La asociación “Baza Histórica” recuerda que ha ofrecido su colaboración en la catalogación y en la elaboración de la normativa estética del P.G.O.U. desde que el Equipo que lo ha realizado llegó a la ciudad y éste ha pasado literalmente de nosotros a pesar de que algunos de los integrantes de esta asociación hemos realizado cursos sobre intervención de ciudades históricas y hemos elaborado tesis relacionadas con la historia y arquitectura de nuestro Conjunto Histórico. Tan sólo nos queda exponer a los ciudadanos lo que es un error monumental muy bien pagado con dinero público. A partir de este mes centraremos nuestros artículos relacionados con el P.G.O.U. en dos bloques, uno sobre normativa y otro sobre el catálogo.

 

Antes de iniciar nuestra andadura por el P.G.O.U. es necesario recordar que  funcionarios y contratados/as de la Delegación Provincial de Cultura de Granada nos han confesado en varias ocasiones por teléfono y personalmente, la última vez en septiembre de 2008 (reunión en sus despachos), que el catálogo de Baza está muy mal hecho pues la mayoría de las fichas individualizadas de edificios destacados están  mal ejecutadas -incompletas, no reflejan nada o casi nada del valor de los inmuebles…-,que si se aprobaba tal y como se encontraba (septiembre de 2008) iba a seruna merienda de negros”. Es vergonzoso e indignante pero es así. Solicitaron que nuestros especialistas le presentarán una relación de 30/40 edificios destacados mal catalogados. La intención era, según la Delegación, pedirle a Juan Carlos García de los Reyes, responsable máximo del P.G.O.U, que presentase el catálogo correctamente, realizando las fichas completas de los edificios que les señalábamos o que no se le pagaba. Dado que dónde se nos dijo digo nos dijeron pocos días después Diego y se ha aprobado el catálogo mal realizado, hemos decidido presentar muchos de los errores del PLAN ante la opinión pública. No es nuestra intención atacar a dichos funcionarios. Les honra el reconocer que lo que se iba a aprobar, lo aprobado al final, era una barbaridad y hasta ahí vamos a leer.

 

El convento de San Felipe Neri, el jardín de la congregación, la iglesia de los Dolores y el palacio episcopal,un conjunto monumental que debería catalogarse de forma conjunta

 

            En la tramitación de la iglesia de los Dolores (antiguo templo de la congregación de San Felipe) como B.I.C. deberían entrar los restos del convento, casa nº 10 de la calle de los Dolores (tras su estudio), el jardín de la congregación y el palacio episcopal, con el que estuvo comunicado desde su construcción. Los integrantes de la orden firmaron un convenio con el obispo para compartir algunas dependencias del palacio mientras tanto el obispo abría una tribuna para escuchar misa desde sus aposentos en el crucero de la iglesia y favorecía a la orden con usa serie de regalos y dotes…La información expuesta y la que a continuación le ofrecemos está sacada de una tesis doctoral y la desglosaremos en dos apartados para una mejor compresión: residencia de la congregación y palacio episcopal. Dejamos el estudio de la iglesia pues es conocida por todos los bastetanos y alargaría demasiado esta exposición.

 

1. Convento

 

Son escasos los datos localizados sobre este convento por lo que se debería ver con detenimiento el inmueble nº 10 de la calle de los Dolores, el cual ocupa parte de lo que fue recinto monacal. En l847 Manuel Martínez Yeste vendía al escribano José Miguel Pinteño parte de este convento: una sala con su alcoba y solanas, probablemente la actual casa n° 10 de la calle de los Dolores. Lindaba por el poniente con la mencionada vía, por el levante con la Escuela de Cristo y casa de los herederos del comprador y por el mediodía la iglesia. En 1857 la viuda de Pinteño vendió unas dependencias de la que fue Escuela de Cristo a Rufino Moreno Durán.

 

            El 20 de febrero de 1852 el salitrero Francisco Romera compraba a dicho escribano dos solares de casas con una extensión de 481 varas cuadradas que adquirió en 1847, pertenecientes al oratorio de San Felipe y situados junto al huerto de los Dolores y calle Perona Baja. Desconocemos si estos últimos solares eran parte del recinto monacal o más probablemente los inmuebles comprados por la congregación a mediados del siglo XVIII para realizar posibles ampliaciones.

 

2. El palacio episcopal

           La abadía y el obispado debían de disfrutar de residencias para sus dirigentes, desconociéndose hoy casi todo sobre las mismas, si exceptuamos el palacio episcopal levantando en el último tercio del siglo XVIII por fray Bernardo de Lorca y Quiñones, uno de los prelados con mayor protagonismo en el obispado, hombre de carácter y de fuertes convicciones con una importante dedicación en su labor pastoral, lo que provocó enfrentamientos con los cabildos, tanto el catedralicio como el abacial. Sus actuaciones fueron relevantes, luchó contra las supersticiones y buscó mejoras fundamentalmente en el lenguaje pastoral, intentando que éste fuera más fácil de entender, más llano y asequible hasta para los más “ignorantes y rústicos”, en consonancia con el nuevo estilo pedagógico desprendido del pensamiento ilustrado, a través de unos sermones más adaptados a la capacidad de sus feligreses. También realizó una profunda reestructuración de las parroquias en prioratos y estableció normas para la salvaguarda del patrimonio eclesiástico como la prohibición de la venta de alhajas, tierras o casas sin autorización previa.

 

La ubicación del palacio episcopal

 

Pocos datos disponemos hoy en día sobre cuales fueron las residencias temporales de la mitra accitana en Baza hasta la construcción de este inmueble, dado que la ciudad no contaba con un palacio abacial para albergar a los prelados, morando cada abad en su vivienda particular o alquilada, aunque en el siglo XVIII se mencione en algunos documentos una casa llamada de la abadía que quizás ejerciera esas funciones.

 

            Un papel relevante en la decisión de la localización del palacio episcopal pudo tenerla el padre Simón de Hierro, antiguo jesuita de la sede accitana y presbítero vocal de dicho oratorio en las negociaciones con el obispo para levantar un palacio junto al templo de los Dolores de la congregación de San Felipe Neri.

 

Además de levantar el inmueble fray Bernardo realizó frecuentes y valiosas donaciones a esta comunidad religiosa, entre ellas un magnífico terno blanco de tisú bordado en oro, fabricado en unos famosos telares toledanos En 1797, antes de morir, al fundar una obra pía para la construcción y administración de la hospedería de los baños de Benzalema, señalaba que la mitad de los ingresos de la referida finca pasarían a dicha orden.

 

El edificio

 

           Para la construcción del palacio se utilizaron algunas dependencias de la congregación y se adquirieron varias casas colindantes. Antes de iniciar las obras hubo que derribar la cocina, el refectorio y la librería del recinto monacal. Demolida la casa del padre Hierro y otras situadas en la esquina formada por las calles de los Dolores y Méndez, se comenzó levantar “un cuadrilongo de mampostería con esquinas de sillería hasta las primeras maderas y de ladrillo hasta los tejados, todo con la mayor solidez y capaz en su buque” de cumplir los objetivos perseguidos: un inmueble con dependencias compartidas entre el obispado y la congregación.

 

Planta

 

            Nos encontramos ante una construcción de grandes proporciones de planta casi rectangular con patio central cuadrado, alineada tanto en la fachada principal como en la trasera con el templo y posiblemente con lo que fueron las dependencias conventuales.

 

 

Palacio episcopal. Croquis de la planta de acceso.

 

Como en El Escorial, donde el comitente había sido prior y de dónde pudo tomar la idea de unir un palacio a una iglesia, el obispo, al igual que el rey, podía presenciar los oficios desde sus aposentos con vistas al altar mayor (ver última fotografías).

 

Fachada principal

 

            Para su descripción tomamos como referencia el dibujo realizado en 1849 por Ramón Díaz de la Cruz ya que actualmente está mutilada y alterada en un tercio de la misma (flanco lateral derecho) tras las reformas de vaciado y nueva disposición de plantas y huecos realizada a mediados del siglo XX. La parte modificada seguía la misma disposición de huecos que el resto.

 

Nos encontramos ante una fachada de gran planitud estructurada en cuatro cuerpos y seis calles, con una doble y pareada portada (hoy muy transformada y mutilada) de arco rebajado como eje central, desviada levemente a la derecha. Llama poderosamente la atención que el paramento produce un quiebro a la línea recta, curvándose a partir de la mitad de su trayecto, en un intento de adaptarse al trazado curvo marcado por la calle, hecho que delata su espíritu popular y barroco, suponiendo un estorbo a la linealidad propia del Neoclasicismo. Conserva de la arquitectura tradicional la indiferenciación de las plantas con molduras de imposta y el recorte de vanos limpiamente sobre el muro, sin recerco alguno.

 

Será en esta fachada donde el maestro presente los rasgos más definidos, tratando de suavizar su severo aspecto dentro de un deseo de orden estructural marcado por la disposición perfectamente compensada y equilibrada de sus huecos y macizos y por la impronta del alero. Su mayor elementalidad con respecto a otras obras del momento y su aparente desconexión con las líneas básicas del nuevo estilo nos sugiere la autoría de un artífice que posiblemente no pretendía alcanzar el reconocimiento artístico.

                                                                                      

Su diseño está virando más hacia la arquitectura tradicional que a la clasicista, siguiendo la línea de las casas construidas en las décadas de los años cincuenta-sesenta, edificios arcaicos dentro de la variante levantina. Hecho que parece demostrar que su tracista desconocía las líneas más novedosas que se estaban imponiendo en la ciudad o que simplemente estaba muy limitado en el presupuesto e indicaciones del comitente.

 

 

  

 

Palacio episcopal. Fachada principal y lateral.

 

Patio

 

            Es cuadrado, de grandes dimensiones y cubierto hoy en su planta baja. Coincide en su disposición y tamaño con el crucero de la iglesia. Al parecer carece de elementos decorativos destacados a excepción un pequeño corredor en el flanco norte de la tercera planta con columnas y capiteles renacentistas reutilizados. No hemos podido acceder a él.

 

 

 

Escalera

 

            La gran escalera esta situada en el centro del palacio, en el ala sur, junto al patio, siguiendo la tradición claustral. Afortunadamente no ha desaparecido con la reforma y vaciado sufrido en esta ala del edificio.

 

                                

 

      

 

Para no olvidar:

 

  1. Se está aprobando un P.G.O.U. con demasiados errores, teniendo la Junta conocimiento de casi todos ellos desde hace años.
  2. Se está dilapidando el dinero público pues se está pagando con millones un trabajo que deja mucho que desear.
  3. Esta asociación se ofreció a colaborar en la elaboración de la normativa y en el catálogo desde el primer día que se presentó el Equipo Redactor en Baza, pasado éste literalmente de nosotros a pesar de que algunos de los integrantes de esta asociación hemos realizando cursos sobre intervención de ciudades históricas y hemos elaborado tesis relacionadas con la historia y arquitectura de Baza.
  4. A pesar de que la asociación “Baza Histórica” lo ha comunicado en varias ocasiones el catálogo no identifica correctamente muchas casas en sus calles y plazas correspondientes. Por ejemplo, la casa nº 24 de la calle Almendro aparece en el catálogo como situada en el callejón de Arredondo.
  5. La normativa debería ser más rigurosa para poder contar en un futuro próximo con un Conjunto Histórico digno de los bastetanos.
  6. No sólo están mal catalogados algunos de los edificios monumentales propuestos para ser declarados BIC sino un número destacado de casas de los siglos XVI, XVII y XVIII. Sus fichas están incompletas. No constan correctamente los elementos de valor, no hay planos, fotografías y registros de todo lo destacado. No se señala que tipo de patio tienen (número de columnas, tipos de capiteles, corredores –balaustradas, pies derechos, modelos de zapatas y de alfarjes…-) y que techumbres cubren sus dependencias (número de salones que disponen de artesonados o alfarjes -que modelo siguen-, tipos de canes que los sustentan…). Miren los catálogos de otras ciudades y verán lo que es un catálogo bien hecho.
  7. Existen casas de la Edad Moderna con patios y cubiertas de todo tipo (alfarjes) que no constan en el catálogo, o en el mejor de los casos, sólo tienen catalogadas sus fachadas. Por lo tanto no se mencionan sus elementos de valor: patios, cubiertas de los siglos XVI y XVII. Para el catálogo, en el mejor de los casos, sólo son fachada, por lo tanto el interior se puede demoler pues no existe a nivel oficial.
  8. Cultura nos ha reconocido que si se aprueba el catálogo como está será “una merienda de negros” para nuestro patrimonio. 

 

 

                                  

 

 

 

 

 

 

 

 

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