LOS PEDESTALES BRILLANTES EN LAS ESCULTURAS DEL CENTRO HISTORICO, OTRO GRAN ERROR DE ESTA LEGISLATURA
Hace pocas semanas se inauguró la escultura dedicada al atleta bastetano José Luis Martínez, hecho que celebramos pero lo que no es de recibo es que el ayuntamiento pretenda colocar pedestales brillantes, como el de la mencionada escultura en el interior del Conjunto Histórico. No estamos hablando de su diseño sino de un material inadecuado. Su intención, si nos atenemos a lo declarado el día de la inauguración, es que esta escultura se enmarcaba en un paquete de obras que parte de la plaza de las Eras y del parque de la Alameda, dentro de la homogeneización estética de dichas vías con el objetivo, según los gobernantes municipales, de dar continuidad al proyecto de ciudad que han iniciado. Y aquí es el donde radica el problema, su proyecto es inaugurar próximamente un grupo escultórico dedicado a Cascamorras en la plaza de las Eras siguiendo las mismas líneas que la escultura recientemente inaugurada, sobre pedestales metalizados, propios de zonas urbanas modernas, no de una ciudad histórica declarada B.IC. Hay que homogeneizar con mobiliario y ornato urbano de diseños artísticos, con materiales tradicionales como el pedestal de piedra ubicado de plaza de la Cruz de los Caídos, no con pedestales metalizados, modernos e inadecuados.
 
Es el mismo error de siempre. No aprenden porque no quieren. Su orgullo les puede. No hay que tener muchas luces como gobernantes y eliminar de 30 a 40 farolas de de hierro fundido de todo este espacio, algunas de gran calidad, siguiendo los modelos albaicín y fernandino, los predominantes en toda la ciudad declarada B.I.C. y colocarnos farolas modernas e inadecuadas. Y el colmo de los colmos, además del despilfarro que todo esto supone, es que fueron anteriores corporaciones socialistas las que escogieron las farolas que hay. Están renegando de lo que ellos mismos habían seleccionado para el ornato de la ciudad. En cualquier Conjunto Histórico que mime su patrimonio se hace al contrario, se extiende el mobiliario tradicional a las zonas que bordean la zona protegida.
Que conste que las propuestas de la asociación relacionadas con la intervención de espacios públicos las han apoyado todos los partidos políticos integrantes de la Mesa por el Patrimonio (PP, PA, IU…) y son las mismas realizadas año tras año desde que se fundó dicha asociación, las mismas que algunos miembros del actual PSOE, miembros de la vigente corporación municipal apoyaron en su momento. En este sentido decir que es verdad lo que afirmaba una ciudadana hace más de un año en prensa (hay personas que aseguran que mentía), que la actual secretaria de este último partido (el PSOE), siendo vocal y abogada de la asociación, estuvo presente en numerosas propuestas de intervención de espacios públicos en las que lo que se solicitaba era la homogeneización de los espacios públicos con pavimentaciones y mobiliario artístico y tradicional, no con el moderno e inadecuado que están instalando. La asociación, desde su funcionamiento, siempre ha defendido estas líneas de actuación.  Deténganse y piensen un poco en el tema podrán sacar unas conclusiones muy claras.
¿Tendrá el nuevo grupo escultórico del Cascamorras en la plaza de las Eras un pedestal metalizado y brillante?
 
Por lo anunciado en prensa veremos el futuro grupo escultórico dedicado a Cascamorras sobre un pedestal brillante. En la mayoría de los Conjuntos Históricos protegidos está prohibido el mobiliario urbano brillante, siguiendo siempre modelos y materiales tradicionales. Estamos en una ciudad histórica protegida y necesitamos mobiliario tradicional y artístico. ¿Cómo es posible que no estén permitidos los materiales brillantes o metalizados en fachadas y carpinterías al exterior y ahora nuestro ayuntamiento nos inunde el Conjunto Histórico con pivotes, verjas (barandillas) y ahora pedestales del mismo metal…? Las ciudades declaradas B.I.C. que intervienen correctamente sus espacios públicos emplean mobiliario de corte tradicional y artístico con colores no brillantes. ¿Les recuerda todo este desatino al mal gusto de los nuevos ricos hipnotizados, fascinados y abducidos por el brillo que encargan griterías plateadas o doradas?