Edificios de arquitectura civil mal catalogados: la casa de la calle de la Trinidad nº 16, edificio comprado por la Junta
Acaba de presentarse el definitivo P.G.O.U. con una normativa y catálogo del Conjunto Histórico con numerosos errores a pesar de haber sido comunicados año tras año al Equipo Redactor y a la Delegación Provincial de Cultura, errores en la localización de edificios (nombres de plazas y calles distintos a los reales), inmuebles mal catalogados interna y externamente y una “normativa estética” poco rigurosa en comparación con la de otras ciudades de tamaño similar en toda Andalucía (sevillanas, cordobesas, granadinas, malagueñas, jienenses). La asociación “Baza Histórica” recuerda que ha ofrecido su colaboración en la catalogación y en la elaboración de la normativa estética del P.G.O.U. desde que el Equipo que lo ha realizado llegó a la ciudad y éste ha pasado literalmente de nosotros a pesar de que algunos de los integrantes de esta asociación hemos realizado cursos sobre intervención de ciudades históricas y hemos elaborado tesis relacionadas con la historia y arquitectura de nuestro Conjunto Histórico. Tan sólo nos queda exponer a los ciudadanos lo que es un error monumental muy bien pagado con dinero público. A partir de este mes centraremos nuestros artículos relacionados con el P.G.O.U. en dos bloques, uno sobre normativa y otro sobre el catálogo.
 
Antes de iniciar nuestra andadura por el P.G.O.U. es necesario recordar que  funcionarios y contratados/as de la Delegación Provincial de Cultura de Granada nos han confesado en varias ocasiones por teléfono y personalmente, la última vez en septiembre de 2008 (reunión en sus despachos), que el catálogo de Baza está muy mal hecho pues la mayoría de las fichas individualizadas de edificios destacados están  mal ejecutadas -incompletas, no reflejan nada o casi nada del valor de los inmuebles…-,que si se aprobaba tal y como se encontraba (septiembre de 2008) iba a seruna merienda de negros”. Es vergonzoso e indignante pero es así. Solicitaron que nuestros especialistas le presentarán una relación de 30/40 edificios destacados mal catalogados. La intención era, según la Delegación, pedirle a Juan Carlos García de los Reyes, responsable máximo del P.G.O.U, que presentase el catálogo correctamente, realizando las fichas completas de los edificios que les señalábamos o que no se le pagaba. Dado que dónde se nos dijo digo nos dijeron pocos días después Diego y se ha aprobado el catálogo mal realizado, hemos decidido presentar muchos de los errores del PLAN ante la opinión pública. No es nuestra intención atacar a dichos funcionarios. Les honra el reconocer que lo que se iba a aprobar, lo aprobado al final, era una barbaridad y hasta ahí vamos a leer.
 

 

La casa nº 16 de la calle de la Trinidad
 
A pesar de que lo hemos comunicado varias veces han catalogado la casa incorrectamente con varias categorías, desprotegiendo la parte que asoma a la calle del Carril, que precisamente conserva parte del paramento original sin alteraciones. Por dicho motivo hemos solicitado su catalogación correcta y la recuperación de esta fachada, diseño original del siglo XVIII.
 
La fachada de la calle Carril es más sencilla al asomarse a una calle secundaria. Dos cuerpos distribuidos en cuatro calles, apreciándose los ladrillos que la fajan verticalmente y el alero de corte mudéjar. No nos oponemos a que se levante una planta más o a lo que Cultura determine para equilibrar su altura con los inmuebles colindantes, siguiendo la misma tipología (fajados verticales de ladrillo a la vista).

 
 
           
 
Para no olvidar:
 
  1. Se está aprobando un P.G.O.U. con demasiados errores, teniendo la Junta conocimiento de casi todos ellos desde hace años.
  2. Se está dilapidando el dinero público pues se está pagando con millones un trabajo que deja mucho que desear.
  3. Esta asociación se ofreció a colaborar en la elaboración de la normativa y en el catálogo desde el primer día que se presentó el Equipo Redactor en Baza, pasado éste literalmente de nosotros a pesar de que algunos de los integrantes de esta asociación hemos realizando cursos sobre intervención de ciudades históricas y hemos elaborado tesis relacionadas con la historia y arquitectura de Baza.
  4. A pesar de que la asociación “Baza Histórica” lo ha comunicado en varias ocasiones el catálogo no identifica correctamente muchas casas en sus calles y plazas correspondientes. Por ejemplo, la casa nº 24 de la calle Almendro aparece en el catálogo como situada en el callejón de Arredondo.
  5. La normativa debería ser más rigurosa para poder contar en un futuro próximo con un Conjunto Histórico digno de los bastetanos.
  6. No sólo están mal catalogados algunos de los edificios monumentales propuestos para ser declarados BIC sino un número destacado de casas de los siglos XVI, XVII y XVIII. Sus fichas están incompletas. No constan correctamente los elementos de valor, no hay planos, fotografías y registros de todo lo destacado. No se señala que tipo de patio tienen (número de columnas, tipos de capiteles, corredores –balaustradas, pies derechos, modelos de zapatas y de alfarjes…-) y que techumbres cubren sus dependencias (número de salones que disponen de artesonados o alfarjes -que modelo siguen-, tipos de canes que los sustentan…). Miren los catálogos de otras ciudades y verán lo que es un catálogo bien hecho.
  7. Existen casas de la Edad Moderna con patios y cubiertas de todo tipo (alfarjes) que no constan en el catálogo, o en el mejor de los casos, sólo tienen catalogadas sus fachadas. Por lo tanto no se mencionan sus elementos de valor: patios, cubiertas de los siglos XVI y XVII. Para el catálogo, en el mejor de los casos, sólo son fachada, por lo tanto el interior se puede demoler pues no existe a nivel oficial.
  8. Cultura nos ha reconocido que si se aprueba el catálogo como está será “una merienda de negros” para nuestro patrimonio. 
 
Para que los bastetanos conozcan algo más de esta casa les presentamos un estudio histórico-artístico de la misma en dos entregas
 
La casa de fray Manuel Sánchez Matute y Fuentes (1 parte)
 
            Fray Manuel Sánchez Matute fue uno de los tres hijos del matrimonio formado por Bartolomé Sánchez Matute Ramírez de Arellano y Margarita Fuentes. Los dos varones, Manuel y Francisco se dedicaron a la vida religiosa (el primero fraile mercedario y el segundo presbítero) mientras Ana, la hija, quedó y murió soltera.
 
La madre de fray Manuel había heredado de su tía Máxima Roa, mujer en segundas nupcias de Asensio Marín, dos casas en la calle de la Trinidad que pagaba un censo al patronato fundado por Arias Gonzalo en el siglo XVI. Tras la muerte el 27 de octubre de 1738 de Bartolomé Sánchez Matute sin haber testado, los tres hermanos son nombrados herederos universales de la casa de su tía, otra accesoria y algunas tierras, la mayoría dedicadas a viñedos.
 
            El primogénito, Francisco Sánchez Matute, heredó tras el fallecimiento de su padre el vínculo fundado por Antonio Rodríguez Ramírez de Arellano en Guadix, entre cuyas posesiones disfrutaba de la vara y oficio de Guarda Mayor de los campos y montes de la dicha ciudad, con voz y voto de regidor.
 
            El 3 de diciembre de 1774 ante el escribano Mateo José de Elices, Francisco y Ana, sin la presencia de su hermano, otorgaron testamento y fundaron una capellanía con los bienes heredados de su padre y otros adquiridos por fray Manuel, fundación dejada en suspenso al no poder registrarla sin el consentimiento de este último.
 
En 1784, quizás por la jugarreta ideada por sus hermanos, fray Manuel hacía testamento y legaba todas sus propiedades a su sobrina Isabel, según Francisco, presionado y “persuadido” por Juan Magaña, padre de la beneficiaria, la cual iba a casarse con el escribano Antonio Marín de Torres. Después de testar y considerando que había cometido un grave error recurrió ante la Audiencia Eclesiástica para solicitar la declaración de nulidad de dicha escritura, siguiendo para ello un pleito del que ignoramos la sentencia final.
 
Según declara en su testamento el presbítero Francisco Sánchez Matute, en parte para descargar su conciencia, la casa familiar, de la que hablaremos a continuación, fue levantada con el dinero obtenido de los fondos del convento de Nuestra Señora de la Mercedes, ingresos producidos por las limosnas que el fraile recogía en nombre de la orden en todos los pueblos del obispado de Almería, del hospedaje y servicio de comidas ofrecidos a los feriantes a lo largo de nueve años, del negocio de vinos procedentes de las viñas compradas con dinero de dichas donaciones y del aguardiente que elaboraba y vendía.

 
El mismo alimento diario de la familia desde 1757, año en que procesó como fraile, procedía de las limosnas recaudadas en nombre del convento. Es más, el 24 de marzo de 1760, día en que Francisco celebraba su primera misa, fray Manuel le proporcionó 2.000 reales de vellón que también pertenecientes a dichos fondos. Todos estos hechos fueron admitidos “en secreto y reservadamente” ante su hermano, indicándole que todo lo adquirido por dicho medio debía volver a la orden tras la muerte de ambos, puesto que de ella había salido el capital para conseguirlo. Francisco ocultó esta situación ante la necesidad de mantener decentemente a su familia con los ingresos producidos por las propiedades adquiridas con los caudales sustraídos, ante los exiguos bienes familiares heredados y por las cortas rentas la capellanía que disfrutaba.