La intervención de la    Alcazaba de Baza aprobada por la Delegación de Cultura (lo visto en la exposición pública) es un error monumental por partir de cuatro premisas inapropiadas: el desconocimiento del recinto militar (cubierto por escombros y bajo edificios), la no contemplación de la recuperación a la vista de un número importante de lienzos y torres relevantes que seguirán tapados olvidando las promesas de varios delegados provinciales de su rehabilitación integral; la propuesta de soluciones inadecuadas y la no intervención inmediata de lo que está hundiéndose desde hace una bastantes años: torre y lienzos de muralla de calle Aduana. En fin, un cúmulo de desafortunadas premisas que auguran una intervención inadecuada con todas las bendiciones oficiales a nivel local y autonómico, actuaciones que iremos comentando detalla mente en los próximos meses.
 
La propuesta parte de un gran desconocimiento de la fortaleza. La delegación de Cultura afirma que el 80 por ciento del conjunto está tapado y es desconocido, conocimiento que se debería lograr a través de excavaciones, estudios de todo tipo (incluidos un escáner láser con tres dimensiones como se está haciendo en Guadix) y con la colaboración de las aportaciones de distintos especialistas. Cualquier proyecto que se precie ha de partir de un conocimiento de lo que hay. Empezar a construir una casa por el tejado, presentando un proyecto sin conocer que es lo que hay, no tiene sentido.
 
 Los últimos delegados (José Antonio Montilla y María Escudero) nos han engañado, aseguraron que se iban a comprar las casas que bordean la Alcazaba para su intervención integral. En esta propuesta aprobada no se tiene en cuenta la recuperación de sus valores esenciales del recinto militar, la permanencia de las cualidades de la construcción, su identidad morfológica e histórica, la esencia del inmueble. No debemos olvidar que lo que identifica a una fortaleza son sus murallas y torres. Nuestra alcazaba no les interesa. Van a realizar una intervención mínima que no sea costosa y nada más. Comparen lo que se va a hacer en Baza y lo que se está haciendo en Guadix u otras alcazabas que están en el Plan de Espacios Públicos Andaluces.
 
En cuanto a las construcciones de nueva planta propuestas en el proyecto aprobado (Cava Alta, muros de Levante) mencionar que nuestra ciudad se está convirtiendo en un laboratorio consentido y apoyado por una Delegación Provincial de Cultura nefasta, donde se experimentan nuevos diseños, careciendo en bastantes casos de un adecuado criterio arquitectónico (Baños árabes, Alcazaba y probablemente Alhóndiga y San Jerónimo…). Una máscara que hace perder la autenticidad y valor de estos conjuntos, haciendo alarde de un falso progresismo a través de una arquitectura moderna para acaparar la atención, dejando en un segundo plano la imagen del maltrecho edificio histórico.
 
Pasar desapercibido no parece el deseo de los políticos locales y provinciales ni de los arquitectos del proyecto, cuando resulta que en la conservación del patrimonio, la mayoría de las veces es lo aconsejable. Con esta actuación se está tergiversando la autenticidad del recinto para convertirlo en falso espectáculo. La intervención apreciada en los planos presentados podría considerarse como un atentado contra el patrimonio. Inventándose lienzos de murallas (Cava Alta, muro de Levante) y vanos en contra de la autenticidad del inmueble y utilizando técnicas inadecuadas, dotando a la Alcazaba de añadidos de corte racionalista innecesarios, falsos y estéticamente incoherentes. Intervención que debería servir para recuperar la auténtica Alcazaba, sus trazas originales, que pueden quedar enterradas, borradas sus huellas para siempre bajo un exceso de obra si se lleva a cabo la intervención aprobada.
 
 
Según Gustavo Giovanini, inspirador La Carta de la Restauración (1931), los añadidos no deberían superar nunca las partes originales y en la Alcazaba, por los dibujos de los diseños presentados, lo nuevo parece ser  lo dominante.
 
Las sustituciones propuestas (Cava Alta, muro de levante junto a casa Cervantes) se deberían realizar con las técnicas y materiales de las mismas características de la fortaleza. la Carta italiana de 1987 así lo recomienda para que las intervenciones sean más homogéneas con lo existente. Con demasiada frecuencia, la obsesión por la diferenciación del material original y los nuevos, han hecho acudir al hormigón armado, ya utilizado en los baños, demostrándose en muchos casos su incapacidad técnica como estética desde una apreciación de la armonía como cualidad de la arquitectura histórica, armonía tantas veces recomendada desde la Carta de Venecia.
 
Para no olvidar:
 
  1. La torre y lienzos de la calle Aduana sigue desmoronándose y están a punto de desaparecer. Su intervención debería realizarse de urgencia. Son muchos años mirando para otro lado.
  2. Se está empezando una intervención incomprensiblemente “por el tejado”. Se aprueba un proyecto sin conocer cuales son las partes más importantes que quedan hoy en día del recinto militar. Todo ello demuestra el escaso interés que se tiene, se ha tenido y se tendrá por nuestra Alcazaba.
  3. La destrucción de las últimas décadas es consecuencia de la no aplicación de la Ley del Patrimonio por parte del ayuntamiento y delegación de Cultura, hechos denunciados en prensa por particulares como “prevaricación pura y dura”, hecho que comentaremos en sucesivos artículos.
  4. Los últimos delegados de Cultura nos han mentido año tras año. Prometieron recuperar integralmente del recinto militar, comprando las casas que bordean la Alcazaba para rehabilitarla desde la base.
  5. La intervención se va a limitar a tapar los “desaguisados” (intervenciones nefastas en contra de la Ley) de nuestro ayuntamiento (parque, rampa Cava Alta, muros de Levante…) con construcciones de corte racional inapropiadas para una Alcazaba árabe y poco más.
  6. El diseño de los añadidos propuestos es adecuado para una zona moderna no para un Centro Histórico y menos para una fortaleza medieval. Por cierto muy parecidos al exterior de la residencia y al estudio de Charles Gwathmey (1966) en EEUU y Steel residences de 1970.
  7. Lo que veremos de la Alcazaba serán estos “cubos” de corte racionalista, un enlosetado en la parte superior y poco más. ¿Esto es una rehabilitación de un recinto militar o un lavado de cara y poco más?, ¿Por qué no se recupera nuestra fortaleza íntegramente como nos han prometido legislatura tras legislatura?. ¿Por qué rehabilitan otros recintos militares de forma adecuada bajo el mismo programa de la Junta y el nuestro no?.
  8. Las sustituciones propuestas (Cava Alta, muro de levante junto a casa Cervantes) se deberían realizar con materiales y elementos de las mismas características de la fortaleza y no es así.
  9. Que conste que todo esto se ha comunicado a la delegación año tras año. Por un oído les ha entrado y por el otro les ha salido.
 
 
La recuperación de la torre y lienzos de murallas en la plaza de la Cava Alta.La Junta nos ha engañado, prometieron durante varias legislaturas la recuperación integral de la Alcazaba.
 
            Rehabilitar una fortaleza es dejar a la vista los lienzos de murallas y torres que hay tras las casas que la bordean. Un estudio previo sobre lo que hay sería lo adecuado.
 
 
 

No tiene sentido que se intervenga la Alcazaba y queden tapadas torres como ésta, que además tiene la ventaja de poderse apreciar desde una plaza. Apoyamos y reivindicamos la opinión de especialistas medievalistas como el arqueólogo Jorge Padial de recuperar todo el recinto militar, tal y como propusieron y prometieron los/as delegados/as de Cultura José Montilla, María Escudero y José Antonio Pérez Tapias: “despejando todas las edificaciones que la bordean”.

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