EL AYUNTAMIENTO HA OLVIDADO AL POETA IBN AL-QAYSI AL-BASTI EN SU RUTA DE ESTATUAS DEL CENTRO HISTÓRICO
 
    Tras la colocación de la escultura dedicada a Cid Hiaya en la plaza situada junto a los baños árabes y finalización de la “Ruta de las Estatuas del Centro Histórico” recordamos que la asociación “Baza Histórica” propuso al consistorio que se escogieran a los personajes más relevantes de la historia musulmana de la ciudad, señalando muy especialmente al poeta Ibn Al-Qaysi, Al-Basti y al matemático Al-Qalasadi, los dos bastetanos más conocidos a nivel nacional e internacional, importancia reconocida por las publicaciones existentes sobre los mismos. Es de pena que nuestra localidad no se haya planteado la recuperación de estos dos paisanos tan universales con una escultura de calidad.
 
    Aunque celebramos la elección de algunos de los personajes escogidos en la mencionada ruta (abad Navarro, Cascamorras, Cervantes y la de los emigrantes) consideramos un desacierto no haber realizado una escultura a cualquiera de estos dos insignes bastetanos, los árabes más universales de nuestra ciudad. Consideramos que sus figuras son más relevantes que la de Cid Hiaya (sin desmerecer la importancia de este último a nivel histórico), la escogida para la placeta situada junto a los baños árabes.
 
El olvidado Ibn al-Qaysi al-Bastiun destacado poeta musulmán
 
    En la historia musulmana de Baza existen dos nombres importantes a nivel nacional e internacional, uno de ellos es Ibn al-Qaysi al-Basti y por ello llevamos proponiendo durante más de una década una escultura similar a la de la fotografía que ilustra este artículo, a ubicar en la plazoleta de la Cava Alta, frente a la Alcazaba, o en cualquier otro lugar del centro histórico que se considere adecuado.
 
Ibn al-Qaysi al-Basti (Baza,1410?- 1489), también conocido como Abd al-Karim al-Basti
    Poco se sabe de la biografía de este poeta, incluso se ignora la fecha exacta de su nacimiento. Los historiadores afirman que nació en Baza, donde permaneció gran parte de su vida, incluso le llegó la muerte. Su colección de poemas es la fuente más segura para intentar seguir, a grandes rasgos, las líneas directrices que tratan su existencia.
    Sus estudios con al-Bayyari, famoso teólogo y jurista granadino y la completa formación que recibe en su ciudad natal, hacen pensar que había nacido en el seno de una familia acomodada. La enseñanza no solía ser gratuita en la época que le tocó vivir, sino que los padres que querían una educación para sus hijos debían pagar a los maestros. Hay otro dato más. Cuando, años más tarde, Al-Basti es hecho prisionero por los cristianos, por su libertad se paga un elevado rescate, parte del cual se consiguió con la venta de sus libros por 1000 dinares. Todo ello contrasta fuertemente con los problemas económicos que –según cuenta el mismo- le obligaron a abandonar su ciudad y a su gente, en un intento de encontrar un mejor acomodo. Cuando parte de Baza va en busca de trabajo y de conocimiento. Vivió el ataque contra Baza y escribió:
 
Por ello abandonamos los hogares
y nuestros párpados se embriagaron de desvelo.
No quedó allí, en este lugar, ningún ser humano
al que no vieras que el exilio le sobreviniera
por estos enemigos que nos dañaron, quemando
las cosechas de nuestra tierra que ardieron.
 
 
    Tuvo tres hijos, dos de ellos gemelos, que murieron a corta edad. Ocupó varios cargos como imán y jeque encargado el discurso (jutba) del viernes, así como gobernador de una provincia nazarí en dos ocasiones.
 
    Para algunos historiadores fue el último poeta andalusí. Su testimonio tiene gran valor por ser la única voz árabe que testimonia las condiciones reales de la vida en Al-Ándalus. Su producción tiene un gran valor literario por su composición poética y por sus aportaciones para el estudio de la lengua y literatura en Al-Andalus. En su obra se mostraba la rabia y la impotencia ante la ineficacia de los gobernantes, dedicados a las intrigas y a las luchas internas en vez de a la defensa de sus ciudades. Con sus versos pidió a los andalusíes que despertaran y lucharan contra el enemigo al ver que reino estaba desmoronándose.