La restauración y protección del cuadro de la Virgen de la Piedad por parte del ayuntamiento
 
 
Tras la aparición del cuadro de la Virgen de la Piedad de la plaza de San Juan, en peor estado de conservación que tenía antes de ser robado, solicitamos públicamente al consistorio bastetano que ponga en práctica su propuesta de  colaboración, manifestada en prensa, para restaurar el cuadro y protegerlo convenientemente, y si es posible, extienda su ofrecimiento a la recuperación de la fachada donde se ubica, y más, si tenemos en cuenta que la ciudadanía se lo lleva pidiendo desde hace más de una década. En febrero y marzo de 2003 la asociación “Baza Histórica” les solicitó ayuda en tres escritos independientes a los que ni siquiera se digno a contestar. Para más información ver el apartado no olvidar… A continuación les presentamos unas pinceladas sobre el cuadro, producto de las investigaciones de miembros de la asociación.
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El cuadro de la Piedad o las Angustias de María
            La advocación de la Piedad o las Angustias de María se remonta a los inicios cristianos de la ciudad, convirtiéndose en un hito en la plástica y la religiosidad popular bastetana desde el quinientos y muy especialmente a partir del último tercio del seiscientos al hilo de las grandes obras de arte realizadas en el convento de la Merced, donde se veneraba su imagen, no sólo con el camarín (1689), retablo de la capilla mayor (1738-1740) y portada de su templo (1776) sino con la gran cantidad de alhajas de valor recibidas desde distintas poblaciones de la abadía, la corte y especialmente desde América. Según la tradición se le rendía culto desde finales del siglo XV tras ser descubierta en la cimentación de una ermita que con el tiempo se transformaría en iglesia-convento, ocupando a partir de entonces un lugar preeminente entre las manifestaciones más populares.
La imagen de la Piedad fue una de las advocaciones marianas más representadas y veneradas en la urbe desde el siglo XVI como queda de manifiesto por dos grupos tallados en piedra dedicados a ésta, uno en la portada cegada de la colegiata y otro exento ubicado en el interior de dicho templo, cuya primitiva localización se desconoce y por la existencia de tres conventos bajo esta advocación, el de San Francisco, el los Jerónimos y el de la Merced, todos ellos fundaciones de los Enríquez y los Luna, familias que contribuyeron decisivamente a su difusión.
            La representación gráfica que aquí tratamos pertenece a un cuadro en mal estado de conservación colocado en el centro de la pared de la primera planta de la casa número 12 de la plaza de San Juan, cuerpo recorrido por una gran balconada de hierro. Ésta, como la de la segunda y tercera planta, debió ser en su origen de balaustres de madera y se sustituyó posiblemente en el último tercio del XVIII. La similitud entre el diseño de este balcón y el de la casa de Candeal en la placeta de la Magdalena, a pesar de algunas diferencias, señala una probable proximidad en la cronología y en la autoría de la ejecución de ambos. Puede que el cabildo municipal impusiera en la remodelación de este cuerpo de la casa un balconaje de hierro, al ser un material seguro, resistente e ignífugo, en sustitución del antiguo de madera, siguiendo la normativa aplicada en todas las ciudades durante el periodo de la Ilustración, el sustituir la madera de las fachadas.
En cuanto a la devoción particular a la imagen de Nuestra Señora de las Angustias señalar que fue algo habitual en la Baza del siglo XVIII. Así, en 1761, el comerciante Lorenzo Fernández de Salas, oriundo de Zújar, junto con Manuel García Blanco, posiblemente su cuñado, donaron 990 reales a la cofradía y hermandad de la referida imagen en la ciudad de Granada fundada en 174l. En la sala principal de su casa tenía, entre otras láminas, una dedicada a esta advocación con marco dorado. Junto a esta devoción particular podemos señalar otra conventual en el monasterio de San Jerónimo con un ejemplar en talla.
Se trata de un lienzo de autor desconocido al que los vecinos han profesado desde tiempo inmemorial una profunda devoción, convirtiéndose desde la Edad Moderna en una de las imágenes singulares que más identifican a nuestra ciudad. Un poco adusto en su hechura pero singular por su ubicación dentro de la red viaria.
 Casa de la plaza de San Juan. Cuadro de Ntra. Sra. de las Angustias.
Esta advocación resume los nuevos conceptos de la espiritualidad mariana de la contrareforma, nacida en la lucha contra el pensamiento protestante marcadamente definido como antimariano. Iconográficamente alude al misterio de la Piedad, esto es, la representación del dolor, del sufrimiento de la Virgen con el cuerpo de Jesucristo descendido de la cruz.
Desde el punto de vista compositivo es un grupo equilibrado y piramidal cuyo eje viene marcado por la figura de María y la cruz con los paños tendentes de ella, limitándose a representar al hijo muerto y a su madre afligida, centrando en ambos todos los argumentos para servir a la devoción del espectador. El paisaje de celajes fríos y sobrios es el contrapunto a la escena situada en primer plano.
 La Virgen permanece sentada al pie de la cruz junto al cadáver, velando y orando a solas con su dolor y angustia, teniendo sobre sus pies y apoyado en sus rodillas el cuerpo antes de ser depositado en el sepulcro. Va cubierta con un amplio y envolvente manto azul con pliegues menudos y poco profundos, sin durezas, dejando uno de los lados plegado en su regazo, permitiendo ver su sencilla túnica roja. La madre contemplando a su hijo muerto de forma melancólica, con callada tristeza, sin sollozos, con pocas concesiones a la emoción, sin estrechar la relación, de modo que sus manos se entrelazan bajo el pecho en actitud orante, sin recoger el cuerpo.
Dentro de la composición el cadáver presenta una marcada diagonal con respecto al plano, mostrándose a lo largo del lienzo un cuerpo alargado, corpulento, delgado e inerte que descansa directamente sobre el sudario colocado en el suelo. Rígido en su posición, semincorporado, apoyando tronco y cabeza contra una de las rodillas de María.
 
Tipológicamente no sigue las características de la Virgen de las Angustias granadina que tanta difusión tuvo en el siglo XVIII y en su composición no adopta ninguno de los dos grandes modelos iconográficos fijados por Reau, Schiller y Mále en cuanto a las posiciones tradicionales para el cadáver al descansar este tendido en el suelo. Se adapta más bien a una tipología popular enraizada en la Edad Media, muy difundida a través de los grabados del siglo XVIII y un modelo temprano lo hallamos en el monasterio de Casbas (Huesca), fechado en el siglo XIV por Trens. 
 
Para no olvidar:
Escritos enviados por la asociación “Baza Histórica” a la Delegación de Cultura y al ayuntamiento de Baza en 2004, solicitando (tras petición de los propietarios) ayuda para la restauración del interior, de la fachada principal y del cuadro
. Escrito nº 1 (26-02-2004). Solicitamos a la Delegación Provincial de Cultura una subvención para la rehabilitación de este destacado edificio bastetano, problemas de vigas en algunas dependencias interiores, posible carcoma en las balconadas de la fachada y restauración del cuadro. Cultura ni se digno a contestar.
. Escrito nº 2 (03-03-2004).  Petición para intervenir el interior de la casa. La asociación propuso al ayuntamiento que se escogiese este inmueble como preferente en las subvenciones para la rehabilitación de viviendas con el objeto de solucionar ciertos problemas de estabilidad en algunas dependencias interiores, especialmente en su planta baja (vigas podridas), posiblemente consecuencia de filtraciones de agua.
. Escrito nº 3 (03-03-2004). Petición para restaurar la fachada. Propuesta al ayuntamiento para que solicitase la inclusión de la fachada principal (centrándose en las balconadas) de este inmueble en los programas regionales de restauración de la Junta de Andalucía (Turismo…) pues se podían presentar en ese momento. Recordábamos que la asociación del barrio de San Juan había pedido a una restauradora local un proyecto para intervenir la casa que podía servirle de base para solicitar la subvención. El consistorio bastetano pasó literalmente, ni siquiera contestó.
. Escrito nº 4 (03-03-2004). Petición para restaurar y proteger adecuadamente el cuadro. La asociación solicitó la restauración del cuadro de la Virgen de la Piedad por el lamentable estado de conservación en el que se encontraba y dado el valor que el mismo tenía como elemento ambiental de nuestra ciudad. Una subvención especial –municipal o regional- (se podría incluir dentro del proyecto global de la fachada) para la rehabilitación adecuada del cuadro y para la colocación sobre el mismo de un cristal de metacrilato para evitar que prosiguiese el deterioro. Unos años atrás, cuando estaba gobernando el PP en el ayuntamiento, un integrante de la asociación solicitó al arqueólogo local que llevara esta propuesta a la Comisión del Centro Histórico.